Foco Tonal está ubicado en Poncitlán (Jalisco, México) y se trata de un punto en el exterior en el que uno se pone de pie, habla y se escucha totalmente hueco, como si estuviera dentro de una cueva. Un fenómeno que para miles de personas estaría relacionado con la energía del universo, que llegaría hasta este lugar, repercutiendo de manera positiva en todo aquel que lo visita, incluso a través de la sanación.
Fue abierto al público hace 27 años, pero su historia comienza mucho antes, cuando el vidente José Sebastián Zamora, de Reynosa (Tamaulipas, México), encuentra este lugar a través de un viaje astral. Aseguraba que vio cómo la energía del cosmos llegaba en forma de un remolino de colores hacia ese punto exacto de la Tierra en el que se encuentra el Foco. Estuvo durante mucho tiempo buscando el lugar, sin éxito, hasta que uno de sus pacientes le invitó a conocer a Manuel Domínguez, quien tenía un terreno en Poncitlán y había construido allí un castillo guiado a través de sueños por entidades ajenas a nuestro mundo. Cuando José conoce el terreno de Manuel se da cuenta de que ese es el lugar que había visto en su viaje astral.
El nombre de Foco Tonal, según cuenta Lupita, la actual guardiana de este espacio, fue dictado a José por parte de un guía extraterrestre, Saint Germain. Él se habría manifestado en este lugar para ser el guardián, y les habría pedido que se llamara Foco Tonal, que significa “presencia universal de energía cósmica”. La palabra tonal está relacionada con los diferentes tonos de colores que observan los que acceden hasta el centro del Foco Tonal, colores relacionados con el estado de salud de cada persona. El Foco Tonal está rodeado de columnas de colores y de símbolos geométricos sagrados, elementos que fueron mostrados a Manuel Domínguez a través de los sueños. Son muchos los que aseguran haber sanado de diversas enfermedades tras visitar este espacio tan especial.